Siento que no lo(a) amo
Hablar de noviazgo siempre es un tema bastante interesante para todos los solteros ni importando la edad, por eso cada cierto tiempo trato de dar consejos y explicar algunas situaciones que …
Leer el Devocional Completo »En el noticiero de la mañana ví una noticia que me llamó la atención: un estudio que comparaba el nivel de stress de las personas con el uso de teléfonos celulares de alta tecnología. Sin la más mínima intención de involucrarnos en polémica o controversia alguna, las interpretaciones de los resultados prefiero dejarlas en manos de los expertos, de los que saben. Pero la realidad objetiva es que por alguna razón, los mayores niveles de stress estaban localizados en los usuarios de estas tecnologías, en relación con el resto del grupo que formaba parte de la muestra.
Por otra parte, en uno de los primeros periódicos locales de este año, un título destacaba en la primera plana: “Durante 2011, la telefonía celular por tercer año consecutivo a la cabeza de las quejas de los usuarios de servicios”. Las llamadas se cortan, la calidad de las señales se pierde; las voces de distorsionan hasta hacerse por momentos ininteligibles, y al menos, en nuestro país, se paga un elevado precio por esos servicios comparado con otras prestaciones de telefonía.
Quien esto escribe, también utiliza telefonía celular; aunque el equipo del que dispongo no es más simple y elemental porque no existe otra cosa en el mercado. Pero a decir verdad: ¡LO ODIO! Esto muy a pesar de que en los últimos días me ha prestado una considerable utilidad.
Está encendido todo el día, no lo apago nunca. Lo llevo a mi mesa de luz cuando me voy a dormir. Lo consulto cada momento y estoy pendiente cada minuto de mis días de “esa” llamada o de “ese” mensaje de texto que espero con ansias… Cuando salgo de casa presto mucha atención de no olvidar llevarlo conmigo. Y si por cualquier razón lo olvido, no importa el tiempo ni el apuro. Me vuelvo a buscarlo.
Sin embargo, descubro con tristeza que no tengo la misma diligencia –ni remotamente la misma– con que trato a mi celular, para atender mi Biblia. Y tengo unas cuantas; en inglés, en griego, en hebreo y varias versiones en español; entre ediciones en papel y digitales… inclusive una digital en mi Palm. ¡No tengo excusa!
Esas Aguas Bajarán
“Y se acordó Dios de Noé y de todas las bestias y de todo el ganado que estaban con él en el arca; y Dios hizo pasar un viento sobre la tierra y …
Dios lo puede hacer
“Les aseguro que si tienen fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrán decirle a esta montaña: ‘Trasládate de aquí para allá’, y se trasladará. Para ustedes nada será imposible.”
Mateo …
Ya no quiero seguir luchando
Te sientes cansado, sin fuerzas, desmotivado y confundido, un millón de cuestionamientos se mueven en tu mente, lo has intentado todo, pero a pesar de eso no ves resultado alguno.
Consideras que …
Un Peldaño Más
“Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen”.
(Salmo 17.5)
Cada uno de nosotros tenemos objetivos personales y espirituales que lograr. Nos trazamos metas para lograrlos y nos damos el …